Quiero compartir con ustedes una serie de hábitos que he adquirido en los últimos años y que me han ayudado a ser una mujer más saludable y feliz:
- Tomar en ayunas una infusión de jengibre fresco con té verde. Pongo unas rodajas de jengibre y una bolsita de té en una taza de agua bien caliente. Acelera mi metabolismo y ayuda al buen funcionamiento de mi aparato digestivo. Se puede endulzar con un poco de miel.
- Leer una porción de la Biblia y platicar con Dios antes de empezar con los quehaceres diarios.
- Realizar actividad física por 45 minutos, 5 días a la semana. Yo me he vuelto adicta a caminar, hago 5 kilómetros diarios, pero también puede ser una tabla de ejercicios, nadar o correr.
- Ponerme bloqueador solar en la cara dos veces al día y usar un sombrero ridículo cuando voy a estar expuesta al sol durante mucho tiempo.
- Desmaquillarme y lavarme la cara todas las noches.
Tener un tiempo diario para leer un libro o una revista.
- Escribir un diario familiar, un blog personal, cartas, las lecciones que me da la cotidianeidad, escribir, escribir, escribir.
- Cuidar mis amistades y socializar. Vivo en una Ciudad muy grande y complicada, mis amigas y yo vivimos en los extremos, pero procuramos juntarnos para desayunar lo más seguido posible para platicar y compartir. Y uso Facebook o el correo electrónico para estar cerca de mis amigas que están lejos.
- Tener un tiempo diario para conversar con mi esposo. Salir con él por lo menos un par de veces al mes. No desperdiciar la oportunidad de escaparnos.
- Tener un pasatiempo: cocinar, bordar, scrapbook, manualidades, fotografía, Pinterest…
- Realizar una actividad recreativa o de aprendizaje con mi esposo.
- Pasar mucho tiempo con mis hijos, conversando con ellos, aprendiendo de ellos, riéndonos, realizando actividades juntos, buscar cualquier pretexto para ir a tomar un helado, a la librería… Darles el regalo del tiempo y la atención.
- Sonreír.
- No enojarme cuando las cosas no salen a mi manera, cuando se arruinan mis planes. Más bien, aprender a fluir con las circunstancias, adaptándome y disfrutando cada momento.
- Dormir bien y las horas que mi cuerpo necesita.
- Estar dispuesta a dejar el egoísmo de lado y ayudar a alguien o a alguna causa.
- Procurar hacer todo lo que está en mis manos para cuidar nuestro planeta y el medio ambiente.
- Beber dos litros de agua al día. Algunos dicen que son dos litros de líquidos los que hay que ingerir (té, sopa, café…), pero yo soy muy purista y además de esos líquidos me bebo dos litros de agua natural: mi piel, mis riñones, mis intestinos y todo mi organismo lo agradece.
¿Y a ti, qué te hace feliz?
Triple: das ideas buenísimas. Realmente hay que aprovechasr bien el tiempo para que podamos hacer cosas significativas, como las que nos propones.
Muy buenos tus hábitos Triple, algunos de ellos son parecidos a los que me propongo a comienzos del año… y que dejo de cumplir antes de ponerlos por obra… A mí también me hace feliz cuando hago algún bizcocho con mis hijos, jugar con ellos, leerles cuentos, el rato que pasamos todas las noches leyendo historias de la Biblia y orando juntos, hacer excursiones con la familia, recibir a amigos en casa… cosas sencillas pero que dan sentido al día a día.
Eso es lo más valioso Eva, darle sentido al día a día… de nosotros depende hacer cada día extraordinario y disfrutarlos al 100%.
Puntos 3 y 18..me resultan tan difíciles de cumplir! y me ayudarían mucho a ser más feliz, ya lo creo. Admiro a las personas como tú, que controlan tan bien todo, mi día a día es un poco más caótico o mejor…con demasiadas cosas “sin programar”.
¡No creas Carmen! Lo de la caminata me ha tomado un año convertirlo en un hábito. Me cuesta mucho hacer el tiempo para ello y la verdad es que no me encanta, yo preferiría ocupar esos 45 minutos en otra cosa, pero una vez que me pongo a andar, me doy cuenta de que lo estoy disfrutando.
Y lo de beber agua lo aprendí por las malas, después de un cálculo renal dolorosísimo!!!
Y bueno, no siempre las cosas salen tan bien como se leen… así que ánimo!!! Que en esto vamos juntas todas las mujeres desesperadas.
La mitad de las cosas no las puedo hacer porque estoy en una etapa de vida diferente. Y reconozco que, dependiendo de cómo lleve el día, eso me puede afectar de una manera o de otra. Pero creo que la clave está en las cosas pequeñas: Puede que no logre una noche entera de descanso nunca, pero puedo sonreír. Puede que no pueda salir con mi marido una vez al mes, pero le puedo besar y abrazar todos los días. Puede que no tenga tiempo de cuidarme físicamente, pero puedo beber agua. Etc.
Un abrazo muy fuerte.
Tienes razón Nova, la etapa que estás viviendo es muy intensa, pues estás en plena crianza, son años en los que una se vuelca totalmente en los hijos y no hay tiempo para otra cosa, sin embargo, como dices, lo importante está en esas pequeñas cosas que sí pueden hacerse, aún cuando no puedan hacerse diario… Y si releo esta lista de hábitos, me doy cuenta que los he adquirido después de que mis hijos pasaron la etapa preescolar, y bueno, tampoco es que toda la lista la haga diario y la cumpla a rajatabla…
Un abrazo para ti también!!
Lindo blog se aprende bastante sobre muchas cosas, les invito a mi blog
http://www.creeenjesusyserassalvo.blogspot.com MI TESTIMONIO.
Gracias Noemi!!! Me daré una vuelta por tu blog.